sábado, 18 de diciembre de 2010

Jorge Echeverría: un arquitecto que revivió las casas de adobe

martes, 10 de abril de 2007

"Mis casas tienen los mismos servicios que las casa normales, pero en menos áreas. Su costo va entre 210 y 230 dólares el metro cuadrado con buenos acabados".


Nombres: Jorge Enrique
Apellidos: Echeverría Pinos
Lugar de nacimiento: Quito
Fecha de nacimiento: 22 de diciembre de 1956
Edad: 48 años
Estudios: Arquitecto de profesión con especialización en adobe en EE.UU.
Cargos: Arquitecto independiente

Website: www.casasdeadobe.com Las casas de adobe tienen propiedades acústicas y térmicas excelentes, lo que las hacen ideales para zonas de clima severo y de grandes variaciones de temperatura. Para la gente más pobre, esta es casi su única opción por su bajo costo. Actualmente el Arq. Jorge Echeverría ha revivido en el Ecuador en este tipo de construcciones, quien ha retomado este sistema con viviendas para clases medias y medias altas. Son innumerables las casas construidas por este arquitecto de origen quiteño, las mismas que han tenido una aceptación por su calidez y facilidad de dar formas.

¿Cómo nació este proyecto de construir casas de adobe?
Soy un profesional de 24 años de experiencia y hace 10 años me pidieron construir casa de adobe. Al construir este tipo de casas no se puede confiar en un maestro que le diga que el adobe está bueno, que la tierra es mala y por eso tuve que buscar una especialización y esta la realice en Nuevo México, EE.UU.

Hace más de 10 años, en el país, hay una corriente ideológica y naturística y yo me identifico con ella, yo buscaba esta alternativa para la construcción de viviendas naturales.

Este sistema que aplico no es mío, nace en Guatemala y consiste en hacer unos anillos de hormigón amarrados a las paredes, es decir son mallas con refuerzos comprimidos, este es parte de la técnica antisísmica, así lo calificó el Municipio de Quito.

Actualmente en el Ecuador, desde hace 15 años, se ha retomado la construcción con este sistema. ¿Cómo ha sido el balance durante este tiempo?
La gente hace 11 años tenían muchos tabúes respecto a las casas de adobe, decían que son frías, que con un temblor se rajan, que no hay como poner un clavo, que atraen ratas, etc., etc. Este mito se rompió con la ayuda de los extranjeros, quienes fueros los primeros en vivir en este tipo de viviendas. Yo construí casas en el Ilaló para gente suiza, alemana, austriaca, argentina, etc., ellos no tuvieron ningún temor vivir en ellas con este tipo de material.

Otro punto es que la gente piensa que las casas de adobe tienen que ser rústicas y no es así, yo construyo modelos desde muy rústicos hasta casas modernas, tipo Miami, que la gente no puede creer que sean de adobe. El adobe es un sistema, no es un estilo. Cada vez gente de mayor nivel económico ingresa al adobe, claro que hay gente que lo ha
hecho por economía.

¿Qué características tienen estas casas?
Son casas antisísmicas, antisonoras, estabilizadas en temperatura, con una paz interior muy grande. Son antisonoras porque las paredes son gruesas, cuando se está al interior se siente la sensación de estar en una casa de hacienda. En relación a la temperatura, en una casa de bloque, en el día, se calienta mucho y en la noche se enfría de igual manera; en cambio en las casas de adobe cuando el día está caluroso, al interior está fresco, y en la noche, cuando hace frío, al interior es cálido. La construcción está hecha de material natural. La técnica que utilizo me permite hacer construcciones de hasta cinco pisos.

En tiempos de invierno este tipo de viviendas resisten porque su espesor no permite el ingreso de agua, es como una loza de cemento, tiene las mismas características, son casas que tienen cero filtraciones.

¿Los sistemas antisísmicos dan una buena protección a las personas que la habitan?
El código ecuatoriano de construcción garantiza que las casas pueden soportar movimientos de hasta siete grados escala Richter, todos los estudios se enfocan en esto y en cualquier tipo de construcción. Cabe destacar que en el Ecuador no existe un código de construcción para adobe, en cambio en Colombia y Perú si lo hay. En el país no existen cursos para este tipo de construcción.

Por otra parte el Municipio de Quito ya no tienen ninguna objeción a estas viviendas, para esto contraté a dos especialistas en este tipo de construcciones, ingenieros que sabían más que yo y que trabajaban en el FONSAL, ellos hicieron los cálculos respectivos, especificaron y comprobaron el sistema y los resultados lo presentamos en el Municipio, ahora ellos ya lo aceptan con más predisposición. Me costó mucho vencer el miedo y la idiosincrasia de la gente, pero este tipo de viviendas es una cosa estudiada y profesional.

¿Qué necesita una persona para acceder este tipo de viviendas?
Básicamente tener su terreno, tener claro el modelo que desea y listo, lo demás viene de mi cuenta. Yo entrego casas con todos los accesorios, esto como constructor, próximamente sacaré al mercado un proyecto comercial que será un conjunto de viviendas en adobe en el sector de Tumbaco.

Se dice que el costo es 40% más económico que el ladrillo y hormigón. ¿Cuál es el costo de construcción de una casa de adobe?
Esto depende del tamaño de la vivienda, aunque mis casas tienen los mismos servicios pero en menos áreas. Aproximadamente va entre 210 y 230 dólares el metro cuadrado con buenos acabados. La casa que más he hecho es de 200 metros cuadrados, casas de dos pisos cuyo precio es de 45 mil dólares. El tiempo de entrega es de ocho meses.

¿Qué se siente vivir en una casa de tierra?
Tener paz, armonía, silencio, calidez, he sentido en carne propia un confort y bienestar que lo he trasmitido a mis clientes.

¿Cuál es el futuro de las casa de adobe?
Siempre que se haga de manera profesional con gente que sepa, tendrá un buen auspicio. Creo que la gente va ha seguir teniendo confianza en este novedoso sistema. Va a tener mucho futuro, porque en costos son más convenientes.

Arq. Jorge Echeverría Pinos
Dirección: Luis Felipe Borja 585
Telefax: 2506550
Celular: 099442580- 09600880

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Universidad Santa María desarrolla construcción antisísmica basada en tierra cruda

09/04/2010
Pablo Barros y Felipe Imhoff, del Departamento de Arquitectura del plantel, apuestan por una técnica bautizada como suelo-cemento post tensado. Su bajo costo y características patrimoniales resultan ideales para reconstruir viviendas rurales en el Valle Central.

Las técnicas de construcción basadas en tierra han sido utilizadas desde el comienzo de la civilización. Sin embargo, con el paso del tiempo han perdido credibilidad y se ha puesto en tela de juicio su resistencia ante un sismo de gran envergadura.

En este escenario Pablo Barros, académico del Departamento de Arquitectura de la Universidad Santa María, aclaró que “existe una confusión y prejuicios infundados en torno a las propiedades de la tierra. Si bien el adobe presenta un mal comportamiento frente al sismo como técnica constructiva, esto no significa que el material en sí tenga que ser estigmatizado”.

De esta manera, el académico USM guió la tesis de Felipe Imhoff, y juntos desarrollaron lo que parecía imposible: casas antisísmicas en base a tierra cruda. “Revisamos todas las técnicas que existen a nivel mundial, y el barro sigue siendo el material más barato, más sustentable y que tiene menor huella ecológica”, indicó Barros.

“Luego de una profunda investigación, nos basamos principalmente en los estudios previos del arquitecto alemán Gernot Minke y apostamos por el suelo cemento compactado, que consiste en aplicar una baja dosis de cemento a la mezcla de barro con agua, vaciarlo en un molde y aplicarle compactación mecánica”, agregó.

Para que fuera antisísmico, los investigadores plantearon un concepto absolutamente original: un muro a base de tapial en suelo-cemento post tensado. El profesor Barros explicó que la hipótesis de trabajo “consistió en insertar en el alma del muro unos tubitos de plástico comunes y corrientes, por los cuales corren unos hilos de acero. Luego se corona con un tablón que cumple la función de una cadena perimetral, el hilo pasa a través del tablón con una golilla y una vez que el muro está terminado se le da tensión a través de esta varilla de acero”.

Prueba superada 
Una vez que fue diseñado el sistema, los investigadores realizaron una prueba empírica. Se usó la mesa de sismos del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Santa María, la cual replica un terremoto a escala.

El académico USM sostuvo que “los modelos a escala de suelo-cemento compactado fueron sometidos a ensayos sísmicos en la mesa de simulación, con el registro de Kobe (7.3 Richter). Este terremoto genera mucho daño, sobre todo a las construcciones de tierra por su rápida y fuerte aceleración de 0.8g”.

“Los modelos de vivienda soportaron bien, y se comprobó que el sistema efectivamente es resistente al sismo. En las dos propuestas que realizamos a base de suelo-cemento post tensado se produjeron fisuras que no comprometieron la estabilidad de la estructura. En ningún momento colapsaron, lo que demuestra que es una técnica constructiva apropiada para edificaciones simples que se puede aplicar en zonas sísmicas del país”, puntualizó.

Barros afirmó que el sistema “posee también una serie de ventajas desde le punto de vista del confort térmico y no requiere una mano de obra tremendamente calificada para su implementación. De esta manera, se podría capacitar a una comunidad rural para que ellos fabriquen los sets de moldajes, pensando en un proceso de autoconstrucción que absorbe mano de obra local y es más barato”.

Nicho de mercado 
En la zona más dañada por el terremoto y tsunami está toda la tradición arquitectónica de Chile, y Pablo Barros indicó que “esta nueva técnica representa la alternativa ideal para llevar a cabo la reconstrucción de carácter rural, sin perder el estilo tradicional conocido popularmente “como arquitectura chilena”. Para un sector que tiene arraigada la cultura del muro adobe, esta es lejos la mejor opción. Resumiendo, el nicho de mercado está en toda el área rural del Valle Central de nuestro país”.

Edición: Universia / RR

Fuente: Universidad Santa María

domingo, 26 de septiembre de 2010

El Barro, las manos, la casa



Son muchas las virtudes de la tierra cruda como material constructivo. Desde la perspectiva del confort ambiental, lo que le confiere tanto atractivo a la tierra cruda es que tiene alta inercia térmica, es decir, es capaz de almacenar energía en el interior de su masa y luego, cuando la temperatura ambiental es menor, la va liberando, mediante radiación, hacia los espacios colindantes. Esta propiedad se aprovecha exponiendo el muro a la radiación solar diurna, de manera que durante la noche libere el calor acumulado. la tierra tiene un retardo de aproximadamente 7 horas. 

Por otra parte, la temperatura superficial de la tierra cruda es mucho mayor a la de un muro tradicional de albañilería, por ejemplo, lo que da, a igual temperatura ambiental, una sensación térmica a los espacios mucho más agradable. 

jueves, 23 de septiembre de 2010

Argentina Novedosa ley permite construcción en Adobe


19 de septiembre de 2010 | Actualidad | Luis Beltrán

Novedosa ley permite construcción con tierra cruda

Con un proceso de trabajo legislativo inédito que llevó más de dos años de trabajo y participación comunitaria, capacitación, asistencia técnica y debate técnico, el Concejo Deliberante de Luis Beltrán sancionó una ordenanza municipal por la que se habilitó la metodología de construcción edilicia en tierra cruda (barro) en el ejido local.


Es la primera ley de este tipo que se sanciona en un municipio del país y, según Martín Doñate, presidente del legislativo local y autor de la norma junto a los concejales, Norma Elizalde y Elvin Williams (PJ) y Maria Dolores Oller y Marcelo Dellavedoba (UCR), “es una de las construcciones colectivas comunitarias y políticas más importantes de nuestra gestión en el deliberante local porque ha sido producto de un proceso democrático, comunitario, solidario y técnico sin precedentes”.
La ordenanza establece una serie de requisitos técnicos para la realización de obras de infraestructura con materiales naturales y destaca entre sus fundamentos la idea de revalorizar un método de construcción ancestral que goza de una serie de beneficios complementarios y “romper el esquema cultural de creer que la única manera de acceder a una vivienda es por el método tradicional de construcción industrial”, señaló Doñate.
La sanción de la ordenanza es un proceso de largo aliento que surgió hace más de dos años con talleres de capacitación y formación comunitaria que se promovieron desde el Concejo Deliberante a través de la Secretaría de Desarrollo Comunitario a partir de la activa tarea y coordinación del proyecto por parte de los artistas locales Cristian y Sabina Miyarschi y un grupo de vecinos que se sumaron a la iniciativa de construir con este método.
El concepto solidario de la propuesta se basó en elegir a una joven madre sola con graves problemas sociales para efectivizar la experiencia de los talleres y capacitaciones realizándole una vivienda de tierra cruda con la ayuda y solidaridad de los vecinos del barrio y de otros sectores del pueblo. Participaron en este proyecto no sólo gente de la localidad beltranense sino de toda la región y de otras provincias que se vieron atraídas por la propuesta social y el proceso de trabajo comunitario.
Si bien se estableció un riguroso ordenamiento técnico en la legislación, se valoraron los aspectos de accesibilidad financiera a la vivienda ya que los costos son mucho más bajos que con el tipo de construcción industrial pero, al mismo tiempo y sobre todo, la participación comunitaria, el concepto de solidaridad, los beneficios en la salud y el medio ambiente y la creación de un nuevo concepto cultural en materia habitacional.
Martín Doñate se mostró orgulloso por “la fuerza de la iniciativa, el compromiso de los vecinos de Beltrán, la responsabilidad y trabajo de cada uno de los concejales que aprobaron unánimemente la legislación y la demostración de que juntos y aunando esfuerzos por el mismo objetivo se pueden lograr cosas marvillosas”, señaló. “Porque por un lado hemos roto preconceptos culturales, por otro lado hemos reivindicado nuestra historia con un método ancestral, además abrimos nuestro corazón y nuestra mente con la experiencia compartida y las capacitaciones realizadas y, como corolario, dimos el primer paso como municipio en legislar y resolvimos un problema habitacional y social estructural como el que sufre Virginia que es la beneficiaria de la vivienda” destacó Doñate y subrayó “pocas veces se vive una satisfacción tan grande cuando uno transitoriamente ocupa un lugar institucional”.
Jorge Belanko es uno de los maestros que condujo el proceso de capacitación y es quién recorre el país promoviendo este tipo de alternativas. A partir de la experiencia beltranense se produjo un video documental que registra el proyecto y que comenzó a promocionarse en distintos lugares del país tomando como modelo el trabajo realizado en Luis Beltrán.
Luis Beltrán se posicionó a la vanguardia de los municipios de la región y tienen ya en ordenamiento jurídico una novedosa y nueva herramienta legal para los vecinos de la localidad.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Técnica tradicional: Expertos defienden uso del adobe





Técnica tradicional: Expertos defienden uso del adobe 

Este material, muy poco empleado en Chile para la construcción de nuevas viviendas, cuenta con una serie de ventajas que no han sido suficientemente valoradas.




En Chile hablar del adobe como material constructivo es un tema tabú. Mientras en Bolivia o Perú se lo usa hasta para edificar viviendas sociales, en nuestro país quedó relegado a ser una propuesta "alternativa" propia de comunidades ecológicas.

Craso error. Porque al contrario de lo que la mayoría de las personas creen, el adobe como material constructivo no está obsoleto. "Existe un número no menor de inmuebles que están estructurados en este material, los cuales son una muestra viva de que, evaluando sus restricciones y consideraciones específicas, se le puede considerar como un material vigente, ya que aún se encuentra en servicio", dice el constructor civil Francisco Prado García, académico de la Escuela de Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile. "Los materiales no son malos en sí, sino que poseen determinadas prestaciones para el uso que se les va a destinar, frente a lo cual debemos tener los ojos bien abiertos".

A juicio del arquitecto José Miguel Miniño, este material no tiene desventajas. "Lo que la opinión pública y, en particular, los ingenieros señalan como desventajas corresponden a condiciones de diseño y uso propias de cualquier material de construcción. Así, por ejemplo, si al hormigón no le damos la dosificación adecuada, no le ponemos la enfierradura que corresponde o lo exigimos más allá de sus capacidades no podrá resistir ni un temblor".



Diversas técnicas

Por eso, dicen, a la hora de utilizar el adobe hay que respetar ciertas reglas de oro y tener claras sus características y restricciones. Así, hay que decir "que el adobe (entendido como ladrillos de masa de barro arcilloso con adición de paja de trigo) no trabaja por resistencia (como lo hacen los materiales modernos), sino por estabilidad, lo cual obliga a espesores de muros apropiados y sistemas de disposición de los ladrillos en forma particular".

Dicen los expertos que también hay que tomar en cuenta que en países sísmicos como el nuestro no es recomendable construir más de 2 o 3 pisos con adobe, y hay que considerar que su solvente natural es el agua. 

Por lo tanto, los edificios de este material deben protegerse adecuadamente de ella.

Cuenta además Francisco Prado que dada la característica de permeabilidad del abobe, se ha demostrado a nivel internacional que resulta nefasto para la durabilidad de éste que se le intervenga con amplios estucos de morteros de cemento, ya que este último impide la respiración del núcleo degradando el material componente. 

Por otro lado, cuando la intervención es local tenemos que el implante sufre tempranos desprendimientos como una costra, ya que la rigidez del mortero de cemento es considerablemente superior a la del adobe dificultando el trabajo conjunto.

Lo importante, dice José Miguel Miniño, es usar cada técnica asociada al adobe, de manera precisa. "Porque hay que saber distinguir y las técnicas existentes son varias: sistema tradicional; tapial; quincha; tabiquería de adobe y madera; empellado, mixtas y otras. Cada una tiene condiciones y características que las hacen más adecuadas para una función u otra, sin que por ello una sea intrínsecamente mejor que la otra. En Chile, por tradición y cultura, el adobe tendido tradicional fue desde la colonia el más usado, por ende el más probado y perfeccionado y ha demostrado un óptimo comportamiento para construcción de viviendas y edificios de uno y dos pisos, que por su altura equivalen a cuatro pisos actuales".

Es hora, dicen, de mirar las ventajas del adobe y dejar de lado los prejuicios. 

"Es un material permeable que permite la reparación del inmueble y su intercambio energético con el exterior. Posee una importante inercia térmica, lo que lo hace más confortable. Esto quiere decir que un recinto estructurado en adobe, en un día caluroso tiende a mantener más estable la temperatura interior en las horas punta y comienza a entregar la energía acumulada durante el día en las horas valle. Lo anterior resulta tremendamente adecuado en zonas de clima extremo, como puede ser el norte de Chile", señala Prado.

Pérdida del oficio

Pero la tarea para recuperar su importancia será ardua. "La nefasta proscripción cultural y legal del material ha significado que el conocimiento de las técnicas de diseño y construcción que tradicionalmente eran traspasadas de padre a hijo o de maestro a ayudante cayeron en desuso y en muchos casos se han ido perdiendo", afirma Miniño.

En Santiago, dice el especialista, hoy es prácticamente imposible encontrar mano de obra calificada para construir en adobe.

"Esta pérdida del conocimiento y la artesanía es de suyo una enorme pérdida cultural y un daño a los más necesitados que hoy no saben cómo levantar un cuarto donde habitar, obligándolos a depender de la autoridad para proveerse una habitación por mínima que sea. Se ha desprestigiado así, fácil y gratuitamente, un material que bien utilizado podría significar más y mejores viviendas para muchas personas".



domingo, 29 de agosto de 2010

Alerta El Patrimonio Arquitectónico Chileno Rural corre Peligro

Alerta El Patrimonio Arquitectónico Chileno Rural corre Peligro Claramente la Ministra de la Vivienda Magdalena Matte NO Entiende de ADOBE o no quiere entender porque afirmar que el Ladrillo es antisismico es no entender nada ya que este nunca ha sido antisismico y al igual que el adobe requiere refuerzo estructural ya sea de madera, acero o malla. Ademas afirma en Declaraciones de CNN Chile que el adobe es caro comparado con el ladrillo, eso también es no entender nada ya que el ladrillo mucho mas caro, requiere Cemento para pegarlo uno de los elementos mas caros en términos de gasto energético, en cambio el adobe  se une con barro elementos sacados en el lugar mismo de la construcción y se seca al sol, osea todo gratis tanto en precio como en energia.



Magdalena Matte:
“Ahora creo en la gracia de Estado”
La nueva Ministra de la Vivienda habla de sus
sentimientos y urgencias frente al terremoto
y la labor que debe cumplir. Asegura que
siempre quiso hacer el servicio militar, pero
este fue un estreno demasiado fuerte.
Jueves 18 de Marzo de 2010
María José Errázuriz L.
No emite palabra cuando se le comenta que es la esposa del senador
Hernán Larraín, representante de una de las zonas, el Maule, más
golpeadas por el terremoto, pero en su cara se refleja que el tema
claramente la complica.
Magdalena Matte, ingeniera civil de la UC, seis hijos, se ve cansada a una
semana de haber asumido el cargo de Ministra de la Vivienda y no es
para menos si se observa la cantidad de daño y destrucción que sembró
por toda la zona central el terremoto del 27 de febrero.
Entre reuniones con expertos, arquitectos y otros para diseñar los planes
de reconstrucción y las múltiples visitas a terreno con su parka roja, se
da tiempo para develar los sentimientos que la embargan desde que
Piñera le ofreciera ser parte de su gabinete.
-Llama la atención que los últimos tres ministros de esta cartera
hayan sido mujeres, ¿tiene una explicación para ello?
“No creo que el Presidente Piñera haya buscado específicamente una
mujer para el cargo pensando que en el pasado hubo otras. Creo que es
una coincidencia, pero evidentemente este ministerio tiene un fuerte
sentido social”.
-La mujer sabe lo que es el hogar y sus metros, eso debe marcar
las sensibilidades.
“Creo que eso coopera. Pero pienso que el Presidente buscó, y lo ha
dicho, a personas que fueran eficaces en sus trabajos, ejecutivos, con
una marcha rápida”.
-¿Cuáles fueron sus motivaciones para aceptar?
“La verdad es que me costó mucho tomar la decisión, porque tengo un
sentido social bastante fuerte y a raíz de conocer, hace 16 años, la zona
donde Hernán fue elegido y trabajar muy a codo con él. Conocía de cerca
las situaciones extremas de pobreza, humildad y dolor y eso me produjo
una fuerte sensación del deber de darse y hacer el servicio militar;
entregarse algunos años.
“Siempre pensé hacerlo, pero no consideraba que este era el minuto,
creía que más adelante iba a dejar mi empresa y dedicarme algunos años
al servicio público, pero no era un ministerio. Pensaba ofrecerme en el
Hogar de Cristo o en una fundación, por lo tanto, cuando me llamaron fue
muy inesperado. Lo que me hizo aceptar es la coherencia de haber
pensando siempre que quería dedicar años de mi vida al servicio social y que me estaban llamando para hacerlo.
Rechazar esa oportunidad era incongruente con lo que siempre pensé”.
-¿Qué le facilitó la decisión? ¿Tener 6 hijos grandes?
“El tener 6 hijos grandes y el respaldo total y absoluto de mi marido. Fue vital, porque yo estaba muy dubitativa,
porque la responsabilidad sin terremoto era muy grande y me significaba dejar muchas actividades”.
-Habla de querer hacer el servicio militar, pero esto parece más que la enviaron de comandante a la
guerra, mirando la devastación del país.
“Sé que esto significa una responsabilidad enorme. He estado en lugares como Constitución en donde me imagino
que ocurrió lo mismo que después de una guerra; destrucción total”.
-¿Qué pasaba con Magdalena Matte antes del terremoto, sus sensaciones?
“Me estaba preparando para intentar ser una muy buena ministra, darle curso a todos los compromisos que asumió
el Presidente Piñera. Busqué un muy buen equipo, la verdad es que estamos trabajando con gente fantástica y me
preparaba para ser muy ejecutiva en cumplir el plan”.











-¿Y después?(Se demora un poco) “Readecuarme inmediatamente, resetear la mente y crear al día siguiente del terremoto un departamento de reconstrucción dentro del ministerio. Fue una decisión que tomamos cuando todavía estaba temblando; con el subsecretario y otros miembros del equipo decidimos que había que darle una continuidad al ministerio y a la vez, reconstruir Chile, que no se podían hacer las dos cosas mezcladas porque íbamos a interferir
en toda la labor habitual que se debe mantener”.
-¿Se le cruzaron por la mente sensaciones como desazón, impotencia frente a algo que se ve
inabarcable?
“Una sensación de estar frente a un problema gigante, pero ahora creo en la gracia de Estado. Antes me hablaban
de ella, y aunque entendía de qué se trataba, era algo escéptica. Hoy puedo decir que creo en la gracia de Estado
porque hay otros, como mis hijas que están más asustadas que yo y me dicen mamá, esto es gigante y creo que
Dios da la fuerza para asumir esta tarea y buscar la mejor alternativa para trabajar. Obviamente, la angustia, la
desazón, la desesperación no te pueden impedir avanzar, porque si no pasas a ser parte del problema y no de la
solución.
“Estamos en pie, con muchas preocupaciones, pero con fuerza”.
-El temor general es que esto va a implicar una apretura en el presupuesto, y un posible retroceso en
las políticas implementadas.
“Evidentemente, que aquí hay un tema de prioridades que tenemos que revisar, pero nuestro espíritu es que se
afecte lo menos posible el normal funcionamiento del ministerio”.
-Todos hablan de reconstruir, pero ¿eso es posible cuando hay cosas que no se pueden recuperar como
el patrimonio, las fachas coloniales de los pueblos del valle central? ¿Chile nunca va a volver a ser lo
mismo?
“Sí vamos a tener esa imagen. Se puede construir casas de ladrillo y revestirlas con adobe, pero tenemos que
reconstruir con casas antisísmicas; la apariencia, la fachada, el patrimonio que no queremos perder por ningún
motivo, se puede lograr. Técnicas hay todas las que se puedan imaginar.
“Cuando hablamos de autoconstrucción es para que hagan en el mismo lugar, lo mismo que tenían pero
antisísmicas”.
-¿La persigue el fantasma de que la mediagua se pare y ahí se quede?
“Tengo un objetivo muy claro en este ministerio, no vamos, por ningún motivo, a aceptar que Chile se transforme
en un campamento permanente. Eso no está en la mente nuestra; lo que sí esta claro es que la emergencia la
vamos a vivir en los próximos tres meses y tienen que recibirlas. No hay otra solución, la gente que rechazó las
mediaguas hoy las está pidiendo porque están a la intemperie.
“Nos vamos a preocupar que éstas no se transformen en un campamento y por eso es distinto cuando coloca la
mediagua en el patio de tu casa que se cayó”.
-¿En qué puede aportar el chileno, común corriente, en este proceso?
“Mucho, mucho. Visitamos Villa Portales cuyos departamentos están
estructuralmente perfectos, pero con mucho daño; vimos gente muy
reprimida, muy triste, con razón, pero también personas que estaban con
herramientas, madera, reconstruyendo, arreglando, limpiando. Esto depende
de la actitud de cada ser humano”.
-Este ministerio será emblemático en el proceso de reconstrucción. Cuando se para la casa, se para la
vida de una familia, los espíritus.
“Lo tenemos claro y por eso, queremos reconstruir en la misma forma. No queremos cambiarle la vida a las
personas porque eso es lo que nos han pedido. Queremos que vuelvan a tener la vida que tenían antes del
terremoto; este va a ser algo que no se nos va a olvidar nunca, hay un antes y un después, pero estamos
intentando que el después sea lo menos traumático posible, que la gente vuelva a tener una vida en familia, digna,
en sus raíces”.
-En una mirada sobre la modernidad de este país y viendo los daños sobre edificios nuevos, autopistas,
¿esto fue un golpe al orgullo de los jaguares de Latinoamérica, como nos creíamos?
“El llamado a la humildad tiene que ser siempre, permanente, sostenido, porque la soberbia se paga muy cara. Pero
tengo que decir que un terremoto grado 8,8 no lo soportan muchos países en el mundo. El porcentaje de lo que se
cayó es muy bajo; es cierto que hay cosas muy emblemáticas e indignantes y hay que perseguir las
responsabilidades, pero insisto, se resistió bien”.
-La clase media fue afectada, ¿alguien tendrá que hacer algo para que no se confirme que el mercado es
cruel?
“Hay que reestudiar las normas, -como se ha hecho después de cada terremoto -, para ver el tema de las
exigencias porque probablemente en los edificios dañados hubo un problema de estructura, fiscalización y estudio
de suelo. Las personas de clase media, que se han endeudado para comprar sus viviendas, están viviendo una
situación compleja”.
-Se sienten desamparados nuevamente.


La clase media es la que se siente más afectada, es verdad, y es un sentimiento que estamos recogiendo. Ahora, 

están los tribunales y hay mucho dinero comprometido en los seguros. Hay que recurrir con el máximo rigor de la 





ley”.

martes, 10 de agosto de 2010

Hotel Tierra Atacama





Hotel Tierra Atacama – Matias Gonzalez / Rodrigo Searle








Localización: Ayllu de Yaye, San Pedro de Atacama, II región, Chile
Arquitectos: Matías González, Rodrigo Searle, Andrea Borráez, Enrique Colin
Asesores técnicos
Cálculo: Rodríguez y Silva Asoc.
Ito: Ramón Coz
Constructor: Inca Ltda.
Interiorismo: Alexandra Edwards,  Carolina Delpiano
Paisajismo: Estudio del paisaje Teresa Moller y Asoc.
Arquitectas paisajistas colaboradoras: Camila Vicari, Josefina Valdés
Fotografía: Tali Santibañez
Superficie terreno: 53.380 mts²
Superficie construida: 3.000 mts²
Año proyecto: 2004 – 2006
Año construcción: 2007 – 2008
Materiales predominantes: Adobe, Piedra Talabre y vidrio.
Costo por mt²: 30 UF por mt²





Este proyecto se concibe a partir de cuatro condiciones ineludibles: La primera tiene que ver con el encargo, o los requerimientos para un hotel pequeño, turismo de buen nivel en un destino extremo. La segunda, con el cumplimiento de las regulaciones ambientales, condición para instalarse sobre un sitio de alto valor histórico y patrimonio arqueológico. La tercera, con la precariedad de los medios y el cómo ejecutar estas obras en un lugar remoto. Y la cuarta, sencillamente con el lugar, un terreno abandonado, un oasis, un paisaje soleado y terroso.El terreno, un predio de cinco hectáreas a cierta distancia del pueblo de San Pedro de Atacama, incluye también un antiguo corral de toros usado hace años en el tráfico de ganado. Ponemos en valor este espacio y lo usamos como patio de acceso al proyecto, un vacío, un silencio a la llegada. Desde ahí emerge una rampa que nos conduce hasta una gran plataforma rectangular de treinta por ciento ochenta metros de largo. Esta se levanta sobre el paisaje, y sobre un terreno que con riego tendido se inunda periódicamente, orientando su lado mayor para enfrentar al volcán Licancabur, eje rector del proyecto. A un lado de esta llegada, dos tercios de la plataforma la ocupan dos líneas de dormitorios. El espacio central entre ellos es fragmentado en sucesivos patios que se recorren. Cada dormitorio, a su vez, aporta su propio patio, que regula el estar del pasajero, desde un interior blanco y silencioso, hasta la explosión de luz y colores afuera en el desierto. Al otro lado de la llegada, también sobre la plataforma, se proyectan los recintos comunes. Estares, comedor y servicios, salas de multiuso, más allá un spa, que se descubre entre cilindros de adobe y piletas de agua, todos a la sombra de planas cubiertas que vuelan y se traslapan.



-La primera condición, el encargo, se resuelve proyectando más que un hotel de paso, un lugar para estar y quedarse; las habitaciones se compensan entre ellas ofreciendo todas la mejor panorámica, el mayor resguardo y confort posible con los recursos y artesanía a la mano.




-Las disposiciones ambientales se cumplen, apoyando todo lo construido sobre la plataforma de relleno que nos salva de intervenir un suelo con alto valor arqueológico, manteniendo intocado lo existente; el entorno por mucho tiempo dejado de lado, recupera nuevamente su vocación agrícola y se rescatan los cultivos de grano, frutales y flores propias del lugar.




-La dificultad de construir en lo apartado, nos condiciona hacia un sistema liviano de ejecución, disminuyendo áridos, cemento, moldajes y agua, todos escasos; eso sí, la mano de obra local hace su parte levantando muros de piedra y tapialeras de adobe que, instaladas en todo el perímetro, resguardan la construcción liviana  y se funden con el entorno.






-Por último el lugar, paisaje extenso y diverso, se recoge por partes, en recorridos que enmarcan vistas y sucesiones de patios, que van desde lo más abierto y desolado, pasando por espacios intermedios con huertos, agua e higueras, hasta lo más privado, sombreado y protegido para cada uno de sus ocupantes.




sábado, 7 de agosto de 2010

Declaración pública colegio de arquitectos de chile “construcción en adobe”







Declaración pública colegio de arquitectos de chile “construcción en adobe” 



10may10

En relación a las innumerables opiniones que desacreditan a la construcción en adobe constatadas en los últimos días, como corolario del mega-terremoto de 8.8º grados Richter que afectó a una importante zona del país el 27 de febrero pasado, el Colegio de Arquitectos de Chile considera pertinente declarar lo siguiente:

Es preciso distinguir que la tierra sin cocer es un material pre-industrial y la construcción en adobe es una de las múltiples técnicas constructivas que ha servido como hábitat para la humanidad desde sus albores hasta el día de hoy, cuando la construcción en tierra tiene presencia en todos los continentes habitados, abarcando una población cerca a los 2.000 millones de habitantes.

En Chile la tradición prehispánica de construcción con tierra cruda –quincha- se enriqueció con el aporte del adobe traído por los españoles y de origen egipcio, resultando que la presencia de las construcciones en tierra cruda en nuestro país es de gran relevancia cultural y económica.

La tradición tecnológica en tierra cruda en Chile, expresada en diferentes edificaciones civiles, militares y religiosas en adobe, en cercos naturales de tapia o adobón, y en construcciones de técnica mixta de tierra y madera como el adobillo y la quincha, constituyen parte sustancial de nuestra matriz cultural expresada en la edificatoria.

Durante el siglo XX, en nuestro país se han desarrollado nuevas tecnologías asociadas a la construcción en tierra cruda y profesionales y técnicos han creado diferentes sistemas constructivos. Entre ellas el tapial mejorado, producto de una transferencia tecnológica extranjera, el tecno –barro de estructura de acero plegada y relleno de tierra proyectada, la tierra aligerada de origen alemán (Leichtlehmbau) con excelentes resultados en el pasado sismo, demostrando que la tecnología de construcción en tierra cruda está viva.

La técnica del adobe sin el auxilio de madera u otro material es una construcción que requiere cuidados; es un material frágil frente a la humedad, a la falta de mantención y a la alteración de sus volúmenes, como ejemplo de los múltiples factores que contribuyen a su lenta obsolescencia.

Esta vulnerabilidad, en un material de uso masivo, ha provocado que especialistas de todo el mundo intenten mejorar la tecnología de construcción en tierra cruda, de manera de evitar el colapso estructural que inevitablemente conlleva pérdidas de vidas humanas. Se han desarrollado sistemas de reforzamiento internos y externos, que utilizan diferentes materiales como plástico, bambú o madera, demostrando en laboratorios la efectividad de dichos refuerzos para el propósito buscado.

Creemos absolutamente necesario que la tierra cruda sea considerada un material de construcción y que se establezcan sistemas constructivos con métodos de refuerzo adecuado. Es importante para el país ahorrar recursos en aquellas viviendas recuperables luego del sismo y reconocer que el confort térmico, acústico y de resistencia al fuego de la tierra como material constructivo, es difícil de alcanzar con otros sistemas en igualdad de condiciones presupuestarias.

La aplicación del material tierra cruda en los lugares en que es posible su uso, puede incidir hasta en un 50% de economía en su costo y por su bajo consumo energético, tanto en su producción como por sus indicadores de eficiencia energética y es una buena respuesta para la sustentabilidad, tema que cobra cada vez mayor importancia.

Proscribir el adobe constituye un atentado contra el derecho humano a la habitación de importantes sectores sociales de Chile y que además pueden hacer uso de la autoconstrucción empleando las técnicas adecuadas y con la asesoría profesional debida.



Carlos Muñoz Parra en May 12th, 2010 dijo:

Deseo compartir en su integrodad la declaración emanada de nuestro Colegio de Arquitectos respecto a la utilización de la tierra cruda en la construcción tanto residencial como productiva. Esta posición nos hace enfrentar con una opinion común el obscuro panorama que auguraba el articulo aparecido en el diario El mercurio del 3 de Abril, donde se señala que el “Minvu podría aprobar exclusión del adobe en nuevas construcciones”…. A partir de ahí era posible que finalmente se pretendiese estigmatizar un material que por su mala aplicación por diseño, construcción y o mantenimiento colapsó en el pasado terremoto.
Si bien es cierto que impacta ver cientos de construcciones de adobe semi derruidas en la zona central de país, no es menos cierto, que en lo que me toco supervisar en catastro de daños en una comuna de Colchagua, en todos los casos los colapsos fueron por malos diseños y construcción como descuido en la mantención.
Asimismo me tocó ver en la misma zona, cientos, si, cientos de construcciones de albañilería reforzada colapsada, semi deruida o con daños graves, y no por eso también nos vamos a poner a estigmatizar los ladrillos. Esto porque también en esos casos, era evidente el mal diseño estructural o la inapropiada construcción de la obra.
Esperamos que a través de nuestro planteamiento como Colegio, se de curso a la aplicación de los subsidios de reconstrucción a través del articulado legal del Fondo Solidario de Vivienda, y sus transitorios referidos a la contingencia, donde entre los siete puntos referidos a la aplicación del mencionado programa, se especifica que el 5º punto, está configurado para atender a las zonas patrimoniales y típicas de las cuales tenemos tantas en las zonas afectadas, y donde, en la practica se ha congelado su aplicación.
Es particularmente interesante el tema en el valle de Colchagua, donde el daño ha sido de grandes proporciones, y el rescate del hábitat debe hacerse con mucho cuidado, considerando que el gran plus de ese territorio que se ha ido ordenando integralmente en torno al enoturismo. Esta situación pone en relieve que el paisaje del valle es de mayor relevancia, dado que ha sido uno de los aspectos que ha permitido ponerlo en valor, y permitir por ejemplo, que el año 2005, ese valle de Colchagua, haya sido designado por la revista especializada “Wine Enthusiasm Magazine”, como el mejor Valle Vitivinícola del mundo, compitiendo de igual a igual con otras zonas productoras vitivinícolas de larga y prestigiosa trayectoria. Este galardón no sólo reconocía las bondades del producto estrella del valle, sus vinos, sino el contexto en que se produce. Es decir, sus paisajes naturales y construidos, donde surgen aquellos poblados como Lolol, Peralillo, Pumanque, etc. que le otorgan una identidad única a nivel global, las cuales se conjugan con un compromiso efectivo de resguardo del medio ambiente y de la calidad de vida de sus habitantes, generando un desarrollo sustentable que es ejemplo para el Ordenamiento Territorial del país, que aún no cuenta con una normativa integral al respecto.
Aunemos estos esfuerzos por el rescate de estas tecnologías que si se ejecutan de la manera apropiada, son sismorresistentes, ya probadas por su efectividad y su compromiso con la sustentabilidad medioambiental, paisajística, cultural y productiva. Me sumo desde mi labor académica a estos esfuerzos, y de los cuales me he comprometido en desarrollar la puesta en valor de los atributos del rescate integral de un valle que amerita le dediquemos lo mejor de nuestro trabajo.



Hugo Pereira G. en May 12th, 2010 dijo:

Carlos…concuerdo contigo…el descuido por nuestro patrimonio de adobe tiene relación con fenómeno cultural mayor, cuál es la pérdida de nuestra identidad. Los arquitectos que hemos trabajado con éste material por años, estamos en una situación de indefensión por parte del Estado. Se supone que éste último debe velar por el bien común. ¿Que pasa con esas antiguas construcciones vernaculares de adobe del campo chileno ? ¿Esperemos a que caigan en el próximo terremoto?

Saludos

martes, 3 de agosto de 2010

Entrevista a Hugo Pereira, defensor del adobe



Entrevista a Hugo Pereira, defensor del adobe
Hugo Pereira acaba de ganar el premio Fermín Vivaceta otorgado por el Directorio Nacional del Colegio de Arquitectos, por su destacada labor en el campo de la tecnología asociada a la profesión. Este profesor del Departamento de Historia y Teoría de la Arquitectura de la Universidad de Chile, lleva años estudiando, investigando y difundiendo el adobe como material constructivo, a pesar de que en Chile todavía es bastante mal visto.
Consciente de que su pasión por el adobe no tiene nada que ver con su tradición familiar, ya que nunca viví en el campo, ni tengo parientes agricultores, Hugo Pereira Gigogne (47) recuerda que su relación con las construcciones de tierra se remontan al tiempo en que trabajó en el Plan Ocupacional de Jefes de Hogar (POJH), en La Florida.

- Con la grave crisis económica que se vivía a principio de los ochenta y con el terror de la cesantía, sin pensarlo dos veces llevé mi currículo a diferentes municipios para postular al POJH, siendo aceptado en La Florida, donde tuve a mi cargo un total de 500 trabajadores. Durante ese período fue que me pidieron arreglar las grietas de una casa de adobe que la municipalidad tenía en un gran terreno. Confieso que, como mi único interés en ese minuto era asegurarme trabajo por un buen tiempo, junto con reparar la vivienda existente, propuse construir un centro cultural en el tremendo terreno existente. Dado que no sabía nada sobre el adobe, me puse a estudiar y a experimentar; el resultado fue un edificio de casi tres mil metros cuadrados que resistió perfectamente el terremoto del 85.

De ese período, Hugo recuerda su famosa anécdota del caballo. A pesar de no contar con un gran presupuesto, decidí desviar fondos para comprar un caballo para mezclar el barro con los otros materiales. Sin embargo, el animal desapareció misteriosamente a los dos días de haberlo adquirido... Más tarde los obreros me confesaron que ¡se lo habían comido!

A partir de esta obra fue que Hugo Pereira se conectó firmemente con la tierra.

- ¿Qué argumentos usas para convencer a un cliente que no ha estado relacionado con la tierra para que se construya una casa en adobe y no en otro material?

- Que es un muy buen aislante acústico y térmico, por lo que además resulta muy económico en invierno. Pero, sin lugar a dudas, el factor más importante es su bajo impacto ambiental, ya que produce pocos desperdicios.

Muy interesado en el tema ecológico, este arquitecto recalca que para producir una tonelada de tierra se necesitan 50 termias, mientras que para fabricar la misma cantidad de lana mineral se requieren más de 1.000 termias. Aunque dicha temática está empezando a preocupar a los arquitectos, éstos todavía desean exhibirse con sus obras y participar en bienales, sin importar que sus construcciones tengan miles de toneladas de fierro, cemento, vidrio, etcétera. De acuerdo con esto, me gustaría hacer un cálculo sobre cuál ha sido el impacto energético que han producido mis viviendas al ambiente y cómo habría sido si se hubiese usado materiales tradicionales. Te aseguro que la diferencia es monumental, declara el profesional.

- Pero el adobe debe tener algunos inconvenientes.

- Su principal desventaja es su casi nula resistencia a la humedad, condición que se puede subsanar agregándole cal o cemento Portland a la tierra, técnica conocida como suelo cemento.

Al respecto, el arquitecto considera fundamental desterrar el mito que construir en adobe resulta muy económico, ya que en general el ahorro no es más de un 20% en el costo directo de la vivienda. A esto después hay que sumar los bajos costos en materia de mantención y calefacción.

- ¿Y qué hay de la solidez, ya que en los últimos terremotos las edificaciones más afectadas han sido las de tierra?

- Sí, pero la clave está en aplicar las tecnologías modernas, aprovechar todos los estudios que se realizan en laboratorios a nivel mundial para conocer mejor cómo se comporta este material. Es un hecho que si seguimos edificando con adobe tal como se hacía antiguamente, el resultado será desastroso ante un sismo muy fuerte.

- Si tiene todas estas características positivas, ¿por qué el gobierno no introduce el adobe en casas de subsidio?

- Porque ningún gobierno en Chile ha invertido en tecnología. Se supone que son las universidades las encargadas de eso, pero cuando las casas de estudios superiores se encuentran en malas condiciones económicas, como la Universidad de Chile, no hay nada que hacer.

Agrega Pereira que esta desidia da pie para que lleguen empresas extranjeras con sus sistemas de paneles constructivos que, además de no generar trabajo, pagan fletes, lo que es una verdadera locura. Pienso que para fabricar un satélite tal vez haya que pedir ayuda a los gringos, pero no para hacer una casa, porque se trata de una tecnología simple. 

- Otro factor que ha jugado en contra de la difusión de las características de este material es la dificultad de contar con un equipo de trabajo, porque una condición propia del chileno es que si no ve resultados inmediatos, busca otros nichos.

- Entonces si el panorama es tan poco auspicioso, ¿por qué insistir con un producto que es bastante menospreciado?

- Porque el adobe tiene un gran futuro, cosa que en países desarrollados, como, por ejemplo, Alemania, ya saben. Tengo la certeza que de repente esto va a agarrar vuelo y que los arquitectos andarán desesperados tratando de entender más sobre las distintas tecnologías como son la tierra cemento, la tierra mejorada, la tierra armada, la quincha, etcétera.

- Dentro de Chile, ¿crees ser de los que más han investigado sobre el adobe?

- La construcción en barro es parte del conocimiento popular, aunque yo he tratado de sistematizarlo. Sin embargo, creo llevar la mayor continuidad en el tema, ya que desde que partí, en el año 82, no he parado más.

A los múltiples cursos a los que ha asistido en nuestro país, en su currículo se suman trabajos en el extranjero, tanto como alumno como en calidad de profesor. En esta última condición cabe destacar su participación como docente en Bolivia, Colombia, Paraguay, Brasil y Uruguay. En cuanto a su labor pedagógica en Chile, Pereira siente que por primera vez tiene la posibilidad de entregar una formación sistemática en cuanto a la construcción en adobe, ya que tanto en la Universidad de Chile como en la Central imparte el curso de Historia de la Arquitectura en Tierra Cruda en Chile. Su actual desafío es conseguir los fondos necesarios para editar un libro que ya terminó de escribir.

- Es importante que sean las universidades las depositarias de ese conocimiento para que no se pierda todo lo logrado en esta última década.

Por Gloria Mulet M.

Retrato, Leo Vidal

lunes, 2 de agosto de 2010

Taller de Construcción en Tierra

por PATRICIO ARIAS y MARCELO CORTES

Usualmente, cuando se habla de construcción con tierra cruda, se piensa inmediatamente en la construcción con “adobe”, sin embargo ambos términos no son sinónimos: el adobe es una de las tantas técnicas de construcción con tierra. Entre algunas de ellas destacan las tradicionales y más utilizadas en nuestro país, como lo son el tapial y la quincha, y otras técnicas mixtas nuevas, como el denominado tecnobarro y la quincha metálica.

El tecnobarro es un sistema constructivo mixto, donde existe una estructura soportante de acero y un material de relleno que es una mezcla de tierra y paja. Conceptualmente hablando, el tecnobarro es una evolución de la quincha tradicional (estructura soportante más un entramado de madera relleno con tierra), donde en vez de generarse un entramado de madera, se hace uno de acero. Este sistema, ideado por nuestra oficina de Arquitectura y Construcción, presenta dos modalidades: la primera, denominada por sus autores como “quincha metálica”, es una estructura en base a perfiles de acero entre los cuales se suelda una malla metálica tipo ACMA, sobre la cual se aplica la mezcla de tierra y paja; en el segundo, denominado “tecnobarro” propiamente tal, la estructura ya no es en base a perfiles, sino a la misma malla metálica que se pliega en intervalos de 10 cm o más dependiendo el caso, logrando un panel estructural tipo estereométrica que luego se rellena completamente con tierra y paja que le otorgarán consistencia y resistencia a la estructura; este último sistema posee viarias ventajas respecto al primero: disminución de costos al ahorrarse los perfiles, libertad formal, ya que la malla plegada puede adquirir la forma que se desee, y continuidad estructural, lo que disminuye los puentes térmicos por tanto ahorra energía.

La idea de utilizar acero, nació de la observación de los refuerzos utilizados en las cons-trucciones históricas en adobe realizadas en Santiago poniente, las cuales han resistido los sismos gracias a refuerzos de metal (en forma de alambrotes de 2 a 3 mm). Estos sis-temas mixtos aprovechan las propiedades estructurales del acero en cuanto a su capaci-dad sismo-resistente, y la tierra, además de proteger la estructura contra la corrosión pro-ducto de la humedad, aporta mejores cualidades de habitabilidad, como lo son, el confort térmico y el aislamiento acústico, en una mezcla que además de su gran potencial bio-climático, incorpora los valores de total libertad formal (así lo permiten las estructuras en base a mallas), productividad, economía y prefabricación.

Cabe destacar que al momento de construir con tierra, se debe tener como pie forzado de que no nos encontramos frente a un material de construcción estandarizado –de ahí que con la tierra no existen recetas–, por lo cual cada vez que se va a trabajar con él, se de-ben analizar sus características, sea mediante simples pruebas prácticas, que nos ayu-dará a determinar si la tierra es la adecuada al sistema constructivo elegido, existiendo soluciones simples para mejorarla como añadir arena y cal a la mezcla, entre otras.

La pregunta relevante el ¿por qué construir hoy en día con tierra?

Sin lugar a dudas porque este material presenta múltiples beneficios, entre ellos:

• Se encuentra en forma abundante de manera natural y la mayoría de las veces gratis, sino, con un costo mucho menor que cualquier material estandarizado.

• Posee la capacidad de almacenar calor (inercia térmica), permitiendo que los recintos permanezcan frescos cuando la temperatura exterior sea alta, y viceversa, temperados en los meses fríos.

• Regula la humedad ambiental permitiendo que los muros respiren.

• Ahorra energía, ya que no se requieren procesos industriales para su producción.

• Es un material reutilizable. Por estas razones, es que la construcción con tierra y con el “tecnobarro en particular” se puede ligar a dos grandes temas:

• A la arquitectura de “bajo impacto” o “sustentable”, tema en boga en el actual marco de crisis energética que vivimos.

• Al quehacer arquitectónico con interés social: al ser bajo los costos de construcción, rápida su ejecución (los paneles de tecnobarro se pueden prefabricar y montar en obra de manera rápida) y fácil la capacitación de la comunidad para generar proyectos de autoconstrucción que ayuden a enfrentar el déficit habitacional. Es decir, es posible desarrollar vivienda social estandarizada en barro.


Patricio Arias y Marcelo Cortés / ARQUITECTOS

www.surtierrarquitectura.cl