lunes, 19 de abril de 2010

El adobe tiene solución

Abr 09

El adobe tiene solución

Paula 1044. Sábado 3 de abril de 2010.

Cómo convencer a los terremoteados habitantes de la Zona Central de que el adobe bien restaurado es resistente y seguro? De Arica y Perú, tres expertos llegan a ponerle freno a los neuróticos mensajes de demolición que aparecen como hongos en los muros de adobe después del mega remezón.

Por Ximena Heinsen

Adobe Teno

La Sexta Región está llena de pueblos de adobe que no resistieron los más de 8 grados que el terremoto de febrero tuvo en esta zona de Chile donde hace 200 años se paseaban el Ejército Libertador y Manuel Rodríguez. Desde Teno, al principio de la ruta que bordea el río Mataquito, hasta Iloca, el devastado balneario de los curicanos, casi no hay casa que se salve del círculo rojo con la letra D de demolición.

“Lo pusieron los del municipio”, dice Héctor Salinas, dueño de una funeraria que ya tiene apilados 6.000 ladrillos para reconstruir su casa-negocio en material sólido, como se llama en estos días a todo lo que no sea adobe. Mientras los municipios multiplican las D de demolición, una camioneta doble cabina recorre el interior de la región. Al volante va Cristián Heinsen, director de la Fundación Altiplano, entidad que se ha ganado el respeto y el apoyo monetario del programa Puesta en Valor del Patrimonio del Gobierno de Chile, la World Monuments Fund y la Compañía General de Electricidad, para llevar a cabo un ambicioso plan de restauración de 30 deteriorados templos del altiplano nortino, de diez millones de dólares.

expertos

En un país sin norma para el adobe, Heinsen y compañía tuvieron que enfrentarse a las autoridades para que los dejaran reconstruir con barro. Ante la escasez de mano de obra capacitada en Chile, partieron a Puno, en la orilla peruana del lago Titicaca, a buscar maestros adoberos. La Fundación Altiplano involucra a las comunidades en la restauración para que no se pierda el oficio, se asegure el empleo –los mismos comuneros levantan el patrimonio– y se preserve el valor histórico de los templos a las futuras generaciones. De copiloto de Heinsen va Fabián Fernández, arquitecto del proyecto de restauración, y en el asiento de atrás va Érika Vicente, una ingeniera peruana experta en estructuras de barro que, junto a un equipo de la Universidad Católica de Perú, asesoran a la Fundación en la restauración de los templos andinos. En la guantera llevan cinco copias del documento Daños Frecuentes en Construcciones de Adobe y Soluciones Posibles para Estos. Piensan repartirlos en Doñihue, Hualañe, Peralillo, Lolol, Pumanque y otros villorrios desde donde los llamaron amigos y conocidos que no saben qué hacer con sus averiadas casas y los motivaron a organizar esta improvisada gira técnica de tres días.

adobe2

Se cimbra Lolol

Max Lavín se abre paso entre las tejas rotas y los trozos de muro que el terremoto repartió sobre los añosos corredores de la casa patronal de su familia en Hualañe. Mientras, el trío del adobe saca fotos de las grietas y los muros caídos y hace preguntas: ¿El techo siempre fue así? ¿Quién puso este estuco de mortero tan grueso? ¿Alguien reparó los daños que quedaron después del terremoto del 85?

A pocos kilómetros de Hualañe, en el camino hacia Lolol, la casa del fundo Los Montecillos quedó en mejores condiciones. Su propietario, el agricultor Enrique Avilés, duerme en la pieza de servicio porque hay fisuras en el muro de su dormitorio, pero la cocina está impecable y del techo se cayeron apenas unas cuantas tejas porque se había preocupado de amarrarlas. Lo peor está en el living, en el muro donde se abrió un arco para integrar dos ambientes. La ingeniera dice que la apertura del vano fue fatal en la lógica del adobe. Fuera de eso, le comentan al dueño de casa, los daños son menores. –Es que la reparé después del 85 con un maestro que sabía harto de adobe– explica. –¿Y dónde está ahora? Porque lo va a necesitar– le dicen los expertos. –No creo que pueda; ahora es comerciante.

En el pueblo de Lolol, declarado Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales, el remezón botó de cuajo uno de los muros laterales de la iglesia que albergaba pinturas de Valenzuela Llanos. También dejó feas trizaduras y muros enclenques en la calle principal. Sólo el edificio de la Municipalidad y un nuevo cyber café están intactos. Cuando pasan los camiones cargados con rollizos de madera, el pueblo se cimbra. A casi un mes del terremoto, el último veredicto registra 700 casas destruidas, 30 de las cuales están en la Zona Típica de Lolol.

Por ahora el municipio las cercó con bandas plásticas. Alguien –sin la venia municipal– escribió en varias murallas y con pintura amarilla fluorescente la alarmista frase “Colapso total”. Uno de los propietarios de estas históricas casonas –que sólo se pueden demoler con la venia del Consejo de Monumentos Nacionales– dejó un vistoso mensaje de letras rojas en la fachada: “El patrimonio son nuestros hijos, no nuestras casas”.

–La gente está negativa porque no ve una salida. Cuando uno le muestra un camino, la comunidad se abre a las soluciones. Pero ahora no hay nada. Estamos en una nebulosa. ¡Ustedes son los primeros en venir! –le asegura Marcela Escalona, directora de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Lolol, a Cristián Heinsen, que se instaló en su oficina para explicarle que, mientras no esté en el suelo, el adobe tiene solución.

–¿Usted está seguro? ¿Y usted quién es? ¿Dónde lo puedo llamar? –le pregunta desorbitada. Antes de seguir el viaje, la ingeniera pide entrar a una casa para verificar los daños. La profesora Elena López se ofrece a mostrar la suya en calle El Aromo 175, donde empieza la Zona Típica de Lolol.

–Vengan a ver mi lindura de casa– dice, mientras sostiene una linterna para iluminar el aporreado interior de su morada, todavía sin luz. Ésta era una galería linda, de muy bonitos recuerdos. Y ésta es la cocina. Bueno, ya no queda nada– comenta resignada.

–Su casa se puede restaurar, señora– la consuela la ingeniera.

adobe3

Errores comunes que hacen colapsar al adobe

Muros delgados: son inestables. mientras más grueso el muro, más estable el edificio.

Exceso de vanos: abrir muchas puertas y ventanas debilita la estructura.

Malos cimientos y mala techumbre: el exceso de humedad hace que la arcilla del adobe pierda cohesión. Si el terreno es húmedo y la casa no está aislada con un cimiento de piedra y mortero, absorbe humedad. Lo mismo si hay filtraciones de aguas lluvias.

Reparaciones con concreto: es fatal. Adobe y cemento son dos materiales que se repelen.

Muros amarrados

El adobe responde bien a la compresión, o fuerzas que lo presionan, y mal a la tracción, o fuerzas que lo jalan. Con un sismo, las cargas vienen y van para todos lados y la única manera de que resista es que todos los muros y el techo se muevan juntos. Esto se logra con técnicas como las llaves, o estructuras de madera que se insertan en las esquinas, y la viga collar, o escalerilla de coronamiento de muros, donde se inserta el techo. En Perú ahora también se usa mucho la geomalla, material que envuelve los muros por ambos lados y se fija con grapas y amarras de rafia plástica que atraviesan de lado a lado.

Bendita geomalla

Después del terremoto de Pisco, que afectó a la costa central de Perú en agosto de 2007 con una magnitud de 7,9 y un saldo de 1.500 muertos y 76.000 viviendas destruidas, el gobierno peruano, con la asesoría de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de Perú, inició un programa de capacitación en la zona afectada en el reforzamiento del adobe con geomalla. Usada en la construcción de carreteras para estabilizar pavimento, la geomalla es un material plástico barato que en Chile se vende como Tensar DX 1.100. Al envolver todos los muros con esta malla, la estructura trabaja como un todo ante las fuerzas de un sismo. Sin ella, el adobe tiene más riesgo de colapsar. Perú no ha sufrido otro terremoto, pero la efectividad de la geomalla ha quedado en evidencia en la mesa sísmica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de Perú. Ahí, en un laboratorio de experimentación, casas de adobe de tamaño natural reforzadas con geomalla resisten simulaciones de fuertes sismos con sólo un par de grietas en el estuco. En Chile, la Fundación Altiplano restauró una de sus iglesias con geomalla. www.fundacionaltiplano.cl

Daños típicos del adobe después de un terremoto

1. Caída del estuco: es lo primero en venirse abajo y es sólo un daño cosmético. Se repara con un buen estuco hecho con 60% de tierra para adobe, 40% de arena fina y un mínimo de cal. Para una buena adherencia, se mezcla con jugo de pala de tuna fermentada.

2. Fisuras: aberturas en la superficie o el estuco previas a las grietas.

3. Grietas: pueden atravesar el muro o sólo afectarlo por un lado. Cuando son muy feas se reparan con una calzadura, que consiste en remover cuidadosamente los ladrillos dañados y reemplazarlos por nuevos.

4. Desaplome: el muro no se cae, pero guatea. Para reparar se sacan los ladrillos hasta la línea del desaplome y se rearma el muro. -

Colapso: ladrillos en el suelo. Es el derrumbe total o parcial de un muro. La única solución es levantarlo de nuevo.

-Apuntalamiento: Antes de reparar, lo primero es estabilizar los muros con puntales de madera que se apoyan entre el muro y el suelo en ángulos de 45 grados.

Receta para un buen adobe

Se junta un montón de tierra y se humedece. Mezclar bien –con los pies, por ejemplo– y dejar reposar un día, cubierta con un plástico para mantener la humedad. Hacer bolitas de 2 centímetros de diámetro para la prueba de la calidad y secar a la sombra. Si se fisuran al secarse, a la tierra le falta arena; si se rompen fácilmente, falta arcilla. Si no mejora con el extra de tierra arcillosa, añadir paja. Conseguida la mezcla óptima, se elige una superficie poco porosa, que no absorba mucha agua, para hacer los ladrillos en un molde de madera. La medida más usada es 40 x 20 x 12 cm. Secar a la sombra un par de semanas para evitar la tracción por secado al sol y construir.

ENTREVISTA

La ingeniera

Adobe, Erica,ingeniera Peruana

Érika Vicente tiene 35 años y es ingeniera civil de la Universidad Católica de Perú. Hace un tiempo estuvo a cargo de la ingeniería de las excavaciones para desempolvar las ruinas de Caral, primer vestigio de la civilización humana en América y uno de los más grandes hallazgos arqueológicos del mundo. Maravillada con la manera en que hace cinco mil años está civilización prehispánica solucionó los problemas constructivos con piedra y barro, se ha especializado en la resistencia estructural del adobe.

En Lima, trabaja con los ingenieros Daniel Torrealva y Julio Vargas, autor de la norma del adobe en Perú para garantizar que las casas que se construyen con barro sean seguras y evitar que se caigan con los terremotos. Hace más de 30 años que investigan sobre el reforzamiento estructural del adobe y periódicamente viajan a distintos lugares del mundo a firmar las llamadas Cartas del adobe, en las que expertos de todo el mundo acuerdan criterios internacionales para la restauración del patrimonio. Por eso, cuando un terremoto bota las casas de barro en alguna parte, estos próceres del adobe parten adonde sea para asesorar a las autoridades locales. Mientras Érika hacía la gira por la VI Región, a Julio Vargas le estaban mostrando los daños de Concepción.

¿Cómo se portó el adobe en Chile?

Muchas de las estructuras antiguas han tenido buen comportamiento. La mayoría son restaurables.

¿Vale la pena restaurar en adobe?

Si botas un edificio y lo levantas igual pero en concreto, no estás preservando todo el patrimonio, sino sólo su parte estética. Además, estás falseando. Al restaurar en adobe preservas la herencia cultural.

¿Tiene algún sentido construir en adobe cuando se pueden usar otros materiales?

Hay muchos detractores del adobe porque es evidente su desventaja estructural frente al concreto o el ladrillo. Nosotros no decimos que el adobe es el mejor material, sólo investigamos cómo hacerlo más seguro en un país sísmico como Perú, donde es inevitable que la gente construya sus casas en adobe, porque es lo más barato.

¿Usted se haría su casa en adobe?

En Lima no, por un problema de espacio. Pero en las afueras sí. Es un material fresco en verano y cálido en el invierno. Además, es económico y ecológico: la tierra vuelve a la tierra.

¿Qué es más barato, restaurar una casa en adobe o levantarla de nuevo en concreto?

Restaurarla en adobe, por su puesto. Es muchísimo más barato

martes, 13 de abril de 2010

Técnica tradicional: Expertos defienden uso del adobe

Este material, muy poco empleado en Chile para la construcción de nuevas viviendas, cuenta con una serie de ventajas que no han sido suficientemente valoradas.

En Chile hablar del adobe como material constructivo es un tema tabú. Mientras en Bolivia o Perú se lo usa hasta para edificar viviendas sociales, en nuestro país quedó relegado a ser una propuesta "alternativa" propia de comunidades ecológicas.

Craso error. Porque al contrario de lo que la mayoría de las personas creen, el adobe como material constructivo no está obsoleto. "Existe un número no menor de inmuebles que están estructurados en este material, los cuales son una muestra viva de que, evaluando sus restricciones y consideraciones específicas, se le puede considerar como un material vigente, ya que aún se encuentra en servicio", dice el constructor civil Francisco Prado García, académico de la Escuela de Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile. "Los materiales no son malos en sí, sino que poseen determinadas prestaciones para el uso que se les va a destinar, frente a lo cual debemos tener los ojos bien abiertos".

A juicio del arquitecto José Miguel Miniño, este material no tiene desventajas. "Lo que la opinión pública y, en particular, los ingenieros señalan como desventajas corresponden a condiciones de diseño y uso propias de cualquier material de construcción. Así, por ejemplo, si al hormigón no le damos la dosificación adecuada, no le ponemos la enfierradura que corresponde o lo exigimos más allá de sus capacidades no podrá resistir ni un temblor".

Diversas técnicas

Por eso, dicen, a la hora de utilizar el adobe hay que respetar ciertas reglas de oro y tener claras sus características y restricciones. Así, hay que decir "que el adobe (entendido como ladrillos de masa de barro arcilloso con adición de paja de trigo) no trabaja por resistencia (como lo hacen los materiales modernos), sino por estabilidad, lo cual obliga a espesores de muros apropiados y sistemas de disposición de los ladrillos en forma particular".

Dicen los expertos que también hay que tomar en cuenta que en países sísmicos como el nuestro no es recomendable construir más de 2 o 3 pisos con adobe, y hay que considerar que su solvente natural es el agua.

Por lo tanto, los edificios de este material deben protegerse adecuadamente de ella.

Cuenta además Francisco Prado que dada la característica de permeabilidad del abobe, se ha demostrado a nivel internacional que resulta nefasto para la durabilidad de éste que se le intervenga con amplios estucos de morteros de cemento, ya que este último impide la respiración del núcleo degradando el material componente.

Por otro lado, cuando la intervención es local tenemos que el implante sufre tempranos desprendimientos como una costra, ya que la rigidez del mortero de cemento es considerablemente superior a la del adobe dificultando el trabajo conjunto.

Lo importante, dice José Miguel Miniño, es usar cada técnica asociada al adobe, de manera precisa. "Porque hay que saber distinguir y las técnicas existentes son varias: sistema tradicional; tapial; quincha; tabiquería de adobe y madera; empellado, mixtas y otras. Cada una tiene condiciones y características que las hacen más adecuadas para una función u otra, sin que por ello una sea intrínsecamente mejor que la otra. En Chile, por tradición y cultura, el adobe tendido tradicional fue desde la colonia el más usado, por ende el más probado y perfeccionado y ha demostrado un óptimo comportamiento para construcción de viviendas y edificios de uno y dos pisos, que por su altura equivalen a cuatro pisos actuales".

Es hora, dicen, de mirar las ventajas del adobe y dejar de lado los prejuicios.

"Es un material permeable que permite la reparación del inmueble y su intercambio energético con el exterior. Posee una importante inercia térmica, lo que lo hace más confortable. Esto quiere decir que un recinto estructurado en adobe, en un día caluroso tiende a mantener más estable la temperatura interior en las horas punta y comienza a entregar la energía acumulada durante el día en las horas valle. Lo anterior resulta tremendamente adecuado en zonas de clima extremo, como puede ser el norte de Chile", señala Prado.

Pérdida del oficio

Pero la tarea para recuperar su importancia será ardua. "La nefasta proscripción cultural y legal del material ha significado que el conocimiento de las técnicas de diseño y construcción que tradicionalmente eran traspasadas de padre a hijo o de maestro a ayudante cayeron en desuso y en muchos casos se han ido perdiendo", afirma Miniño.

En Santiago, dice el especialista, hoy es prácticamente imposible encontrar mano de obra calificada para construir en adobe.

"Esta pérdida del conocimiento y la artesanía es de suyo una enorme pérdida cultural y un daño a los más necesitados que hoy no saben cómo levantar un cuarto donde habitar, obligándolos a depender de la autoridad para proveerse una habitación por mínima que sea. Se ha desprestigiado así, fácil y gratuitamente, un material que bien utilizado podría significar más y mejores viviendas para muchas personas".

Seminario en Lima

Una serie de eventos para promover el uso del adobe se llevarán a cabo en la región. Por ejemplo, expertos se congregarán en Lima, entre el 16 y el 19 de mayo. El Seminario SismoAdobe 2005 es internacional y tratará temas vinculados con la arquitectura, la construcción y la conservación de edificaciones de tierra en áreas
sísmicas.

La actividad la organizan la Pontificia Universidad Católica del Perú, Proterra, Earthquake Engineering Research Institute (Instituto de Investigación en Ingeniería Sísmica, EERI) y el Getty Conservation Institute. Además de clases magistrales, el evento incluirá demostraciones en el laboratorio de estructuras con el fin de mostrar técnicas constructivas sismorresistentes aplicables a viviendas de adobe. Más información en www.pucp.edu.pe/eventos/SismoAdo be2005/presentacion.htm.

Iniciativa impulsada por dos ingenieros agrónomos ya se inició en Lolol:
El proyecto que apuesta a reconstruir con barro y madera viviendas en zonas rurales




Son casas de 60 m2 que buscan mantener la identidad en comunas afectadas. Las que ya estaban levantadas soportaron sin problemas el terremoto.

J. MOLINA Y A. RAMOS

Tras el terremoto de 1985, funcionarios del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) crearon un modelo de vivienda revestida en barro, de construcción rápida, que ayudó a reconstruir muchas casas en áreas rurales de la zona central. Levantaron cerca de 20 edificaciones, las que rápidamente se replicaron por el campo mediante la autoconstrucción.
Ahora, tras el sismo del 27 de febrero, el equipo revisó cómo respondieron esas viviendas levantadas en Melipilla y Lo Barnechea. Aunque habían pasado 25 años, resistieron de manera perfecta. Fue por eso que decidieron replicar la idea en los pueblos de la Región de O'Higgins, iniciativa que comenzaron ya en la comuna de Lolol.
El proyecto, liderado por los agrónomos Roberto Soza y Carlos Altmann, ambos ex funcionarios del INIA, busca mantener la identidad de la vivienda rural de la zona, recubriendo su interior y exterior con una mezcla de arcilla y paja, pero con una estructura de madera liviana, económica y antisísmica.
La idea es fomentar la autoconstrucción, dice Altmann. El sistema opera como una suerte de minga, donde el equipo apoya la edificación de una vivienda en pequeñas localidades, con la participación de toda la comunidad, para que entre los mismos vecinos continúen levantando las casas restantes.
"El objetivo es transformar las viviendas de adobe destruidas en casas asísmicas de tabique de madera. Incluso se pueden reconstruir manteniendo el techo, el piso y las instalaciones cuando están en buen estado. Se apuntala, se eliminan los adobes, se construye el tabique y luego se conecta con el techo. Esto también se extiende a iglesias, escuelas y casas antiguas", dice Soza.
La construcción tiene 60 m2 y un costo de un millón de pesos, el cual se puede reducir, ya que todas las maderas, puertas y ventanas en buen estado de la construcción destruida pueden ser recicladas.
"Cuando una casa se declara para demolición, se desarma completamente y luego las retroexcavadoras destruyen todo lo que queda. Se pierden excelentes materiales que se pueden reciclar. Es importante que se pare la demolición indiscriminada, que está afectando gravemente la posibilidad de reconstrucción de viviendas", agrega.
En terreno
En Lolol, la mitad de sus siete mil habitantes quedaron damnificados por el terremoto. El centro del pueblo es monumento nacional desde el 2003, pero hoy el 80% de sus 45 viviendas tiene daños estructurales. En ese lugar, Soza y Altmann se enfocaron en mejorar las mediaguas que se están entregando.
Y lo hacen construyéndolas "al revés". Es decir, se colocan las murallas exteriores -con tablas- hacia adentro, y se deja el entramado hacia afuera, recubierto con barro. Esto permite un mejor acabado interior y el aislamiento del frío y la lluvia.
"Adentro del muro queda una cámara de aire, o se rellena con corontas de choclo impregnadas, virutas gruesas, o barro con mucha paja, de tal manera que queden muy flexibles. Junto con darle una apariencia eterna de casa típica rural, mejora su aislación térmica. Además, se agregan planchas de techo en todo el contorno, para formar un corredor y proteger los muros de la lluvia", explica Soza.
Uno de los beneficiados por el proyecto, Luis Pineda, confía en este tipo de construcción, porque ya está probado que resiste. "La casa de adobe se nos cayó toda. Me está gustando como está quedando ésta", agrega.
El alcalde de Lolol, Marco Marín, afirma que esto permitirá que las mediaguas de emergencia puedan resistir sin inconvenientes. Agrega que con un 65% de población rural en la comuna, la idea es mantener la tradición del barro en las viviendas.
"El adobe quedó obsoleto, y se pasa a trabajar la tabiquería en adobe. Le va a dar un estilo mucho más típico y permite mantener la línea arquitectónica que tenemos. Nosotros lo vamos a apoyar, porque muchas de las viviendas de emergencia que vamos a entregar se van a convertir en la vivienda definitiva para muchas familias", afirma Marín.
El objetivo de Soza y Altmann es continuar luego con la construcción de las viviendas más grandes, iniciativa que podría extenderse a otras localidades devastadas como Chépica, Pumanque y Peralillo.

lunes, 5 de abril de 2010

Jorge Echeverría: un arquitecto que revivió las casas de adobe

Jorge Echeverría: un arquitecto que revivió las casas de adobe

"Mis casas tienen los mismos servicios que las casa normales, pero en menos áreas. Su costo va entre 210 y 230 dólares
el metro cuadrado con buenos acabados".
Nombres: Jorge Enrique
Apellidos: Echeverría Pinos
Lugar de nacimiento: Quito
Fecha de nacimiento: 22 de diciembre de 1956
Edad: 48 años
Estudios: Arquitecto de profesión con especialización en adobe en EE.UU.
Cargos: Arquitecto independiente
E-mail: echejo@hotmail.com
Website: www.casasdeadobe.comLas casas de adobe tienen propiedades acústicas y térmicas excelentes, lo que las
hacen ideales para zonas de clima severo y de grandes variaciones de temperatura. Para la gente más pobre, esta es
casi su única opción por su bajo costo. Actualmente el Arq. Jorge Echeverría ha revivido en el Ecuador en este tipo de
construcciones, quien ha retomado este sistema con viviendas para clases medias y medias altas. Son innumerables las
casas construidas por este arquitecto de origen quiteño, las mismas que han tenido una aceptación por su calidez y
facilidad de dar formas.
¿Cómo nació este proyecto de construir casas de adobe?
Soy un profesional de 24 años de experiencia y hace 10 años me pidieron construir casa de adobe. Al construir este
tipo de casas no se puede confiar en un maestro que le diga que el adobe está bueno, que la tierra es mala y por eso
tuve que buscar una especialización y esta la realice en Nuevo México, EE.UU.
Hace más de 10 años, en el país, hay una corriente ideológica y naturística y yo me identifico con ella, yo buscaba esta
alternativa para la construcción de viviendas naturales.
Este sistema que aplico no es mío, nace en Guatemala y consiste en hacer unos anillos de hormigón amarrados a las
paredes, es decir son mallas con refuerzos comprimidos, este es parte de la técnica antisísmica, así lo calificó el Municipio
de Quito.
Actualmente en el Ecuador, desde hace 15 años, se ha retomado la construcción con este sistema. ¿Cómo ha sido el
balance durante este tiempo?
La gente hace 11 años tenían muchos tabúes respecto a las casas de adobe, decían que son frías, que con un temblor
se rajan, que no hay como poner un clavo, que atraen ratas, etc., etc. Este mito se rompió con la ayuda de los
extranjeros, quienes fueros los primeros en vivir en este tipo de viviendas. Yo construí casas en el Ilaló para gente suiza,
alemana, austriaca, argentina, etc., ellos no tuvieron ningún temor vivir en ellas con este tipo de material.
Otro punto es que la gente piensa que las casas de adobe tienen que ser rústicas y no es así, yo construyo modelos
desde muy rústicos hasta casas modernas, tipo Miami, que la gente no puede creer que sean de adobe. El adobe es
un sistema, no es un estilo. Cada vez gente de mayor nivel económico ingresa al adobe, claro que hay gente que lo ha
hecho por economía.
¿Qué características tienen estas casas?
Son casas antisísmicas, antisonoras, estabilizadas en temperatura, con una paz interior muy grande. Son antisonoras
porque las paredes son gruesas, cuando se está al interior se siente la sensación de estar en una casa de hacienda. En
relación a la temperatura, en una casa de bloque, en el día, se calienta mucho y en la noche se enfría de igual manera; en
cambio en las casas de adobe cuando el día está caluroso, al interior está fresco, y en la noche, cuando hace frío, al
interior es cálido. La construcción está hecha de material natural. La técnica que utilizo me permite hacer
construcciones de hasta cinco pisos.
En tiempos de invierno este tipo de viviendas resisten porque su espesor no permite el ingreso de agua, es como una
loza de cemento, tiene las mismas características, son casas que tienen cero filtraciones.
¿Los sistemas antisísmicos dan una buena protección a las personas que la habitan?
El código ecuatoriano de construcción garantiza que las casas pueden soportar movimientos de hasta siete grados escala
Richter, todos los estudios se enfocan en esto y en cualquier tipo de construcción. Cabe destacar que en el Ecuador no
existe un código de construcción para adobe, en cambio en Colombia y Perú si lo hay. En el país no existen cursos para
este tipo de construcción.
Por otra parte el Municipio de Quito ya no tienen ninguna objeción a estas viviendas, para esto contraté a dos
especialistas en este tipo de construcciones, ingenieros que sabían más que yo y que trabajaban en el FONSAL, ellos
hicieron los cálculos respectivos, especificaron y comprobaron el sistema y los resultados lo presentamos en el
Municipio, ahora ellos ya lo aceptan con más predisposición.
Interactive, Evoluciona…
http://www.interactive.net.ec Motorizado por Joomla! Generado: 5 April, 2010, 14:05
Me costó mucho vencer el miedo y la idiosincrasia de la gente, pero este tipo de viviendas es una cosa estudiada y
profesional.
¿Qué necesita una persona para acceder este tipo de viviendas?
Básicamente tener su terreno, tener claro el modelo que desea y listo, lo demás viene de mi cuenta. Yo entrego casas
con todos los accesorios, esto como constructor, próximamente sacaré al mercado un proyecto comercial que será un
conjunto de viviendas en adobe en el sector de Tumbaco.
Se dice que el costo es 40% más económico que el ladrillo y hormigón. ¿Cuál es el costo de construcción de una casa de
adobe?
Esto depende del tamaño de la vivienda, aunque mis casas tienen los mismos servicios pero en menos áreas.
Aproximadamente va entre 210 y 230 dólares el metro cuadrado con buenos acabados. La casa que más he hecho es
de 200 metros cuadrados, casas de dos pisos cuyo precio es de 45 mil dólares. El tiempo de entrega es de ocho meses.
¿Qué se siente vivir en una casa de tierra?
Tener paz, armonía, silencio, calidez, he sentido en carne propia un confort y bienestar que lo he trasmitido a mis
clientes.
¿Cuál es el futuro de las casa de adobe?
Siempre que se haga de manera profesional con gente que sepa, tendrá un buen auspicio. Creo que la gente va ha
seguir teniendo confianza en este novedoso sistema. Va a tener mucho futuro, porque en costos son más
convenientes.Arq. Jorge Echeverría Pinos
Dirección: Luis Felipe Borja 585
Telefax: 2506550
Celular: 099442580- 09600880

miércoles, 24 de marzo de 2010

Curso para construir viviendas antisismicas de adobe

Estimados en este Enlace encontraran tres manuales utiles para la construcción antisismica en Adobe: http://solucionessolares.blogspot.com/2008/08/curso-para-construir-viviendas.html

Terremoto, Comunidad la Obra

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Posteado por:
Marcelo Mansilla
12/03/2010 13:28
[ N° 12 ]

El problema del adobe es la falla frágil; es ésta repentina y muchas veces completa. Mientras está en rango elástico parece estar resistiendo bien, pero apenas un muro principal entra en rango inelástico falla de una vez; enseguida se reacomodan las cargas sobre los otros elementos y con frecuencia se produce el desplome masivo. Por el contrario, el hormigón armado y el acero son dúctiles: la estructura entra en rango inelástico y empieza a fallar pero demora en colapsar, dando tiempo de evacuar.

Por esto los ingenieros desestiman este material. La norma chilena de diseño sísmico señala que las estructuras deben diseñarse de tal manera que aunque presenten daños, eviten el colapso durante sismos de intensidad excepcionalmente severa.

Con todo, es posible construir con cierta seguridad en adobe en este país si se combina con madera, capaz de abosrber gran cantidad de energía sísmica, y se usa técnica apropiada (quedan muy pocos buenos maestros). Su mayor enemigo es la humedad, tanto de filtraciones de baños como de agua lluvia por aleros insuficientes, desprendimiento de revoque, humedad en los cimientos, en fin. Muy relevante es la falta de diafragma rígido (la tapa de la caja de zapatos) y la carencia de muros o contrafuertes estructurales suficientes que ayuden a los muros principales a resistir las cargas sísmicas ortogonales a su plano, dejándolos propensos al vaciamiento. También la falta de cadenas que 'amarren' los muros unos con otros.

Además, en general las casas de adobe por su antiguedad han ido degradándose estructuralmente terremoto tras terremoto. Con frecuencia las reparaciones son cosméticas, sin que se restituya la capacidad sísmica original.

Hay un ejemplo notable. La iglesia de Nantoco, en Tierra Amarilla, Copiapó (poca humedad), Monumento Histórico (ver página del Consejo de MN). No es de adobe pero parece que lo fuera por su aspecto y propiedades térmicas. Es madera con grueso revoque de barro sobre caña de Guayaquil. Su pórtico y torre han soportado el castigo de 150 años con innumerables terremotos, sin mantención. Hay una lección que aprender allí, especialmente para los que se aprestan a reconstruir lo que quedó del patrimonio histórico.

http://controldegrietas.blogspot.com/